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El
ejemplo y la amistad de los alcohólicos en recuperación
ayudan al recién llegado en su esfuerzo por dejar
de beber. Comparten sus experiencias y le trasmiten
cosas tan sencillas como que «si no se toma la primera
copa, no se puede uno emborrachar», o a no proponerse
metas a largo plazo y sustituirlas por otras de
plazos más cortos, como por ejemplo 24 horas.
«Cualquier
alcohólico puede pasar 24 horas sin tomar esa primera
copa».
Encuentran
más conveniente concentrar su energía en evitar
esa copa en el día de hoy, porque si hoy no la beben,
hoy no se van a emborrachar. «De mañana ya nos ocuparemos
cuando llegue, e intentaremos hacer lo mismo». «No
tiene demasiado sentido obsesionarse por el pasado;
eso ya pasó».
Al
no ingerir alcohol, los alcohólicos se recuperan
físicamente de su enfermedad. Pero, el alcoholismo
es una enfermedad que no sólo afecta al cuerpo,
si un alcohólico en recuperación quiere alcanzar
una sobriedad duradera necesita también una mente
sana y unas emociones equilibradas.
El
Programa de Recuperación de A.A.
ayuda al alcohólico a poner en orden sus
pensamientos confusos y a deshacerse de la carga
de negatividad de sus sentimientos.
Los
miembros asisten a reuniones de A.A. con regularidad,
para estar en contacto con otros miembros y para
aprender como aplicar mejor el Programa de Recuperación
en sus vidas.
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