¿Qué es un grupo de A.A.?

Toda la estructura de A.A. depende de la participación y de la conciencia de los Grupos individuales. La manera que cada uno de estos grupos lleva sus asuntos influye en la vida de A.A., como un todo. Por lo tanto, los miembros de A.A., son conscientes, a nivel individual, de la responsabilidad que tienen de su propia sobriedad, y como Grupos, de llevar el Mensaje de A.A. al alcohólico que sufre y busca su ayuda. A.A. no tiene ninguna autoridad central. Tiene un mínimo de organización y, en vez de leyes, un conjunto de Tradiciones. Como comentó uno de los cofundadores de A.A., Bill W., en 1960: «obedecemos las Tradiciones de buena gana porque debemos hacerlo y queremos hacerlo. Tal vez el secreto de su fuerza está en el hecho de que estas comunicaciones vitales brotan de la experiencia vivida y están arraigadas en el amor».

La voz colectiva de los Grupos, expresada a través de sus representantes en la Conferencia de Servicios Generales (la cual se esfuerza por lograr un amplio consenso con respecto a asuntos de vital importancia para A.A.) es la fuerza que orienta los pasos de A.A. como un todo.

El trabajo esencial de los Grupos de A.A. se hace por alcohólicos que se recuperan en la Comunidad y cada uno de ellos tiene el derecho de servir en A.A. Funcionan democráticamente. Eligen a sus servidores y aprueban o rechazan las propuestas de acción. A ningún alcohólico se le nombra para actuar en nombre del Grupo, ni en nombre de Alcohólicos Anónimos como un todo.

Cada Grupo de A.A. es tan único como una huella dactilar. Actuando de forma autónoma cada Grupo traza su propio camino, guiado por las Tradiciones de A.A. Cuanto más informados estén los miembros, más Unidad tendrá el Grupo, mayor será la seguridad de que, cuando alguien extienda la mano buscando ayuda, la mano de A.A. estará siempre allí.

La mayoría de los miembros de A.A. no podrían recuperarse a menos que haya un Grupo. Como dijo Bill W.: «Cada miembro llega a darse cuenta que no es sino una pequeña parte de un gran todo... Se da cuenta de que tiene que hacer callar el clamor interior de sus deseos y ambiciones personales cuando éstos pueden perjudicar al Grupo. Se hace bien evidente que el Grupo tiene que sobrevivir, para que sobreviva el miembro individual».

La unidad básica de A.A. es el Grupo local (del barrio o ciudad), el cual es autónomo excepto en los asuntos que puedan afectar a otros Grupos de A.A. o, la Comunidad en su totalidad. Ningún grupo tiene poder sobre sus miembros.

Entre los 486 Grupos de A.A. existentes actualmente en España, algunos están funcionando en centros de tratamiento.

Normalmente los Grupos están servidos por un «comité directivo» elegido por los miembros del Grupo por un corto período de tiempo. De esta manera, ningún Grupo tiene líderes «permanentes».

Por lo general nombran un Representante del Servicio General (R.S.C.) que, entre otras responsabilidades tiene la de llevar las opiniones e inquietudes del Grupo una vez informada la (conciencia del Grupo) a las Asambleas de Área donde las debate con otros R.S.Cs., con el fin de sacar adelante planes de acción encaminados a llevar el Mensaje a los alcohólicos en activo, a los profesionales, etc.

Los Grupos de A.A. reúnen unas características que los definen como tales:

Todos los miembros del Grupo son alcohólicos y todos los alcohólicos tienen derecho a pertenecer a un Grupo.

Cada Grupo, como tal, se mantiene completamente a sí mismo, autofinanciándose.

El objetivo primordial de un Grupo es el de ayudar a los alcohólicos a recuperarse por medio de su Programa de Recuperación.

Cada Grupo, como tal, no está afiliado a ninguna organización ni emite opiniones ajenas a él mismo.

Su política de relaciones públicas se basa en la atracción y no en la promoción, y sus miembros mantienen el anonimato personal ante la prensa, la radio, la televisión, etc.

Los Grupos dirigen sus propias reuniones, son completamente responsables de sus propios asuntos y están inscritos en los directorios locales y nacionales de A.A.